Naturaleza

Ancares

Brezos


Los brezos son un conjunto de arbustos pertenecientes a distintos géneros, pero incluidos todos en la familia Ericaceae. En Ancares concretamente podemos encontrar las siguientes especies: el brezo común, el brezo vizcaíno, el brezo colorado, el brezo blanco, la brecina, el brezo tomillar, y la quiruela. Todas estas especies, menos el brezo blanco y el brezo colorado, son especies de pequeño porte, en general menores de un metro, y a menudo rastreras, aunque también de porte erguido.
De estas cinco especies de menor tamaño el brezo vizcaíno destaca por presentar hojas más planas y anchas y menos agudas que las del resto de brezos, además de aparecer de modo alterno. No salen dos hojas del mismo punto del tallo, sinó que sale una un poco más arriba de la otra, alternándose las de uno y otro lado. La parte apical de los tallos presenta racimos pequeños de 6 a 15 flores púrpuras acampanadas y colgantes.
El brezo común también es fácilmente identificable por la forma de sus hojas, que aparecen pegadas e imbricadas como escamas alrededor del tallo, apareciendo además de forma opuesta. Al aparecer en cuatro columnas, las hojas dan al tallo un aspecto de prisma rectangular, pueden tener un porte algo mayor y más leñoso que el brezo vizcaíno y las flores acampanadas son de color rosado, más que púrpura.
La brecina, el brezo tomillar y la quiruela con plantas de menor tamaño aun que el brezo común, rondando habitualmente el medio metro de altura. Las tres especies tienen las hojas verticiladas, es decir, que aparecen asentadas sobre el mismo punto del tallo en un número mayor de dos. La brecina y la quiruela tienen verticilos de tres (tres hojas que nacen a la misma altura del tallo), mientras que el brezo tomillar los tiene de cuatro. Estas hojas tienen su bordes enrollados sobre sí mismos, de forma que a simple vista tienen un aspecto de acículas cortas de conífera y son agudas al tacto. La brecina y la quiruela tienen las flores acampanadas de color rojo purpúreo y se pueden distinguir fácilmente porque las antenas de la quiruela sobresalen por encima de los pétalos y son de color púrpura oscuro, mientras que las de la brecina son más cortos que los pétalos. El brezo tomillar aparece en brezales con una mayor humedad edáfica que las otras dos especies. La brecina aparece en terrenos silíceos más secos, mientras que la quiruela es más común en brezales más térmicos sobre suelos silíceos.
Las dos especies restantes son las que dominan la mayoría de los brezales que tapizan grandes superficies de Ancares y se pueden distinguir fácilmente del resto de lasespecies por su tamaño. De hecho, en Galicia reciben un nombre específico, el de uz, que se utiliza para designar a estos brezos de gran tamaño.
El brezo colorado es el menor de los dos, aunque puede sobrepasar los dos metros. La corteza es pardo-rojiza. Las hojas similares a las de los brezos pequeños del género Erica, incluso en el tamaño, de 3 a 7 milímetros de longitud, y aparecen en verticilos de cuatro hojas, al igual que ocurría e el brezo tomillar. Las inflorescencias aparecen en el ápice de las ramitas y contienen 2 a 6 flores acampanadas de color rosado o rojizo, con una longitud de 6 a 8,5 milímetros, en las cuales las antenas no sobresalen de los pétalos. Cuando las flores se secan quedan a menudo en la planta y toman un tono marrón rojizo que sigue durante un tiempo tiñendo el brezal de color. Es una planta muy ligada a sustratos silíceos y se distribuye por norte, centro y oeste de la península y por el noroeste de África.
El brezo blanco es el brezo de mayor tamaño, ya que tiene habitualmente entre uno y cuatro metros, pudiendo llegar incluso a los siete metros de altura. Las hojas pueden ser un poco mayores que las del brezo colorado y aparecen en verticilos de tres o cuatro hojas. Las inflorescencias son muy numerosas, aparecen en el ápice de pequeñas ramitas y contienen de una a tres flores de color blanco, acampanadas, sensiblemente menores que las del brezo colorado y con las anteras más cortas que los pétalos. Los brezales de brezo blanco también presentan una relación estrecha con los sustratos silíceos, aunque suelen ser más frescos y sombríos que los de brezo colorado y de hecho dominan en especial el sotobosque de muchos de los bosques de Ancares.